Visión de la menstruación desde la osteopatía
El ciclo hormonal menstrual, regulado por las fluctuaciones de estrógenos y progesterona, influye de forma directa en numerosos sistemas del cuerpo: musculoesquelético, visceral, nervioso y emocional. Estos cambios hormonales, que se repiten mes a mes, pueden provocar dolencias específicas según la fase del ciclo, muchas veces normalizadas, pero que no deberían ignorarse.

Desde la osteopatía entendemos el cuerpo como una unidad funcional. Cuando la adaptación a los cambios hormonales no es óptima, pueden aparecer dolor, inflamación, fatiga o alteraciones del bienestar general. Comprender el ciclo es el primer paso para abordarlo de forma eficaz.
Fases del ciclo menstrual
1.- Fase Menstrual (Días 1–5 aprox.):
Comienza el sangrado. Durante esta fase, los niveles de estrógeno y progesterona se encuentran en su punto más bajo, aumentando la sensibilidad al dolor y la respuesta inflamatoria. Es muy importante el descanso.
Síntomas frecuentes:
- Dismenorrea: dolor palpitante o cólicos en la parte baja del abdomen debido a las contracciones uterinas.
- Dolores musculoesqueléticos: dolor lumbar irradiado y molestias articulares o musculares por aumento de la laxitud ligamentosa.
- Dolores sistémicos: dolor lumbar, náuseas, diarrea y cansancio generalizado.
- Migraña hormonal.
- Mayor sensibilidad: aumento de la percepción del dolor y piel más seca o reactiva
2. Fase Folicular (Días 6–13 aprox.):
A medida que el estrógeno comienza a aumentar, el cuerpo entra en una fase de recuperación y renovación. Sensación de mayor energía, mejor estado de ánimo y piel más luminosa.

Síntomas habituales:
En personas con desequilibrios hormonales, el aumento brusco de estrógeno puede generar ansiedad o nerviosismo.
3.- Ovulación (Día 14 aprox.):
Coincide con el pico máximo de estrógenos y un momento de mayor vitalidad física. Aumento de la libido y cambios en el flujo vaginal, que se vuelve más elástico y transparente.
Síntomas característicos:
- Dolor intermenstrual: pinchazo agudo en un lado del abdomen bajo.
- Dolores musculoesqueléticos: dolor lumbar irradiado y molestias articulares o musculares por aumento de la laxitud ligamentosa.

4.- Fase Lútea y Premenstrual (Días 15–28 aprox.):
En esta etapa, predomina la progesterona. Si no hay embarazo, la caída hormonal desencadena el Síndrome Premenstrual (SPM).
Dolencias físicas:
- Mastalgia: hinchazón y dolor en las mamas.
- Migraña hormonal: cefaleas asociadas a la caída de estrógenos.
- Inflamación y gases: retención de líquidos, distensión abdominal y estreñimiento.
- Problemas dérmicos: acné hormonal y aumento de la grasa capilar.
- Dolencias emocionales:
- Irritabilidad y cambios de humor.
- Fatiga intensa.
- Dificultad para concentrarse o “niebla mental”.
- Ciclo menstrual y riesgo de lesiones.

Lesiones durante el ciclo menstrual
La evidencia médica de 2026 confirma que el riesgo de lesión varía a lo largo del ciclo menstrual:
- Menstruación: las lesiones no son más frecuentes, pero suelen requerir más tiempo de recuperación.
- Durante la ovulación: mayor riesgo de lesiones ligamentarias (especialmente LCA) por aumento de la laxitud articular.
- Fase premenstrual: mayor vulnerabilidad muscular por fatiga y caída hormonal.
Por ello, se recomienda adaptar la actividad física y el entrenamiento a cada fase del ciclo.

Beneficio osteopático según cada fase
La osteopatía aborda las alteraciones del ciclo hormonal desde una perspectiva holística, adaptando el tratamiento a cada fase para mejorar la funcionalidad, reducir el dolor y favorecer la adaptación hormonal.
1.- Fase Menstrual (Días 1–5):
- Disminución de la dismenorrea mediante liberación miofascial pélvica y sacroilíaca.
- Mejor circulación pélvica y drenaje linfático abdominal con osteopatía visceral.
- Regulación del sistema nervioso autónomo con técnicas craneosacrales suaves.
- Apoyo al sistema digestivo en casos de diarrea o náuseas mediante movilización de colon y útero.

2.- Fase Folicular (Días 6–13):
- Mejora de la movilidad global con técnicas estructurales sobre columna y caderas.
- Optimización de la circulación y oxigenación tisular mediante técnicas viscerales y de diafragma.
- Corrección de restricciones pélvicas antes de la ovulación.
- Reducción de ansiedad con trabajo craneal y liberación del sistema nervioso autónomo.
3.- Ovulación (Día 14 aprox.):
- Disminución del dolor ovulatorio mediante liberación visceral de ovarios y trompas.
- Regulación de la laxitud ligamentosa con movilizaciones suaves de pelvis y rodillas.
- Mejora del equilibrio movilidad-estabilidad de pelvis y columna con técnicas estructurales y funcionales.
- Apoyo al sistema neuroendocrino con liberación craneal y cervical.

4.- Fase Lútea y Premenstrual (Días 15–28):
- Disminución de inflamación y distensión abdominal con técnicas viscerales de colon, útero e intestino delgado.
- Alivio de cefaleas hormonales con técnicas craneales y de cervicales altas.
- Mejora de movilidad torácica y mamaria para reducir mastalgia.
- Regulación del sistema nervioso con técnicas craneosacrales y de diafragma para disminuir irritabilidad, insomnio y fatiga mental.
- Un enfoque cíclico y personalizado
Comprender el ciclo menstrual
Desde la osteopatía en Ediren, comprender el ciclo menstrual permite anticiparse a los síntomas, no solo tratarlos cuando ya están presentes.
El acompañamiento osteopático cíclico ayuda a que el cuerpo se adapte mejor a las fluctuaciones hormonales, promoviendo un ciclo más equilibrado, consciente y saludable, con menos dolor y mejor bienestar físico y emocional.
Patricia Gas, fisioterapeuta, osteópata

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